La pregunta llega siempre igual: «¿cuánto me costaría montar mi curso?». Y la respuesta honesta empieza por otra pregunta: ¿montar qué, exactamente?
Porque un infoproducto no es un archivo de vídeos. Son cinco piezas, y cada una tiene su coste. La mayoría de la gente solo presupuesta una.
Las cinco piezas que hay que pagar
1. La estructura del curso
Qué enseñas, en qué orden, cuántas lecciones, qué ejercicios y qué se lleva el alumno al terminar. Es la parte que menos se valora y la que más dinero ahorra.
Grabar sin guion cerrado es la forma más cara de hacerlo: se graba, no convence, se vuelve a grabar. Con la estructura hecha, grabas una vez.
2. La producción
Aquí es donde la gente cree que está todo el coste, y donde más se puede ajustar. Puedes grabar con un móvil decente, buena luz natural y un micro de solapa barato, y el resultado es perfectamente vendible.
Un curso no se compra por la calidad de imagen: se compra por lo que promete resolver. Ojo con gastarte el presupuesto en producción y quedarte sin dinero para lo que de verdad vende.
3. La plataforma
Dos caminos, con costes muy distintos: alquilar una plataforma externa con cuota mensual, o montar el campus en tu propia web con un sistema de membresías. Cada una tiene su lógica y lo comparamos en plataforma de cursos: en tu web o alquilada.
4. El embudo y los correos
La parte que casi nadie presupuesta y sin la cual el curso no se vende solo: la página que capta, la secuencia de correos que madura al interesado y la página de venta.
El coste de las herramientas es bajo —un gestor de correo tiene planes asequibles y hasta gratuitos con pocos contactos—. Lo que cuesta es escribirlo bien. Es el trabajo que más multiplica y el que más se subestima.
5. Los cobros
La pasarela de pago se lleva un porcentaje de cada transacción más una cantidad fija, y si vendes por suscripción necesitas que gestione los cobros recurrentes, los impagos y las bajas. Es poco dinero, pero hay que contarlo.
Dónde se va el dinero de verdad
Si sumas herramientas y plataforma, un infoproducto se puede poner en marcha con una inversión mensual modesta. El coste grande está en otro sitio, y no aparece en ninguna factura:
El coste real de un infoproducto es el tiempo que tardas en montarlo mientras no estás facturando por otra cosa.
Un profesional que cobra por hora y dedica tres meses a grabar un curso ha invertido mucho más que el precio de cualquier plataforma. Por eso la decisión no es «cuánto cuesta», sino «qué partes hago yo y cuáles delego».
Qué puedes hacer tú y qué conviene delegar
Tú, siempre: el contenido. Es tuyo y tiene que sonar a ti. Nadie puede enseñar tu método mejor que tú.
Delegable sin drama: el montaje técnico del campus, los cobros, la medición y el embudo. Son trabajos que se hacen una vez, requieren oficio y no aportan nada que hagas tú a base de tutoriales.
La zona gris: la estructura del curso y los textos de venta. Salen mejor a cuatro manos: tú pones el conocimiento y el criterio del sector, y alguien de fuera aporta el orden y la distancia para escribirlo como lo leería un desconocido.
El error que multiplica el coste por tres
Grabar antes de validar. Cuarenta vídeos de un curso que nadie ha dicho que quiere comprar es la forma más cara de descubrir que no se vendía.
Validar cuesta poco y se puede hacer en dos semanas: cómo validar tu curso antes de grabar nada.
Y el que lo multiplica por cero
Montarlo todo y no tener a quién vendérselo.
Un campus impecable sin audiencia no factura. Si no tienes lista de correo, ni comunidad, ni tráfico, el campus no es tu primer problema: el primero es la audiencia. Y es una conversación distinta, más barata y más urgente.
Cómo lo presupuestamos nosotros
Por alcance cerrado, no por horas. No es lo mismo estructurar un curso que ya tienes grabado que montar campus, embudo, secuencias y cobros desde cero.
Por eso el precio sale después de la primera llamada, cuando sabemos qué piezas necesitas de verdad. Y a veces la conclusión es que no necesitas casi ninguna todavía.
Puedes ver las seis piezas que montamos en infoproductos y formación online, o llevarte la guía gratuita, que incluye un checklist de 10 puntos para saber si el tuyo está listo para escalar.


